Ideas erróneas sobre nuestras toallas de microfibra

    La gente suele asociar ciertas ideas y estereotipos a las toallas de microfibra, al hilo de poliéster, creando una percepción mayoritariamente negativa de éstas. Sin embargo, no todas las toallas de microfibra son iguales y, por supuesto, no todos los rumores son ciertos.
    • Absorción

      La gente suele pensar que las toallas de microfibra no absorben bien al secarse. Pero es todo lo contrario. Nuestras toallas absorben tres veces su peso, mojándose menos y secándose cinco veces más rápido que las tradicionales. Sólo es cuestión de acostumbrarse al tejido, al tacto y a la forma de secado.
    • Reacción de la piel

      La gente cree que los materiales sintéticos no son buenos para la salud y para la piel. Sin embargo, los materiales sintéticos pueden ser tan buenos y tan malos como los naturales, la cuestión es que estén libres de toxinas. Asi, está comprobado que nuestras toallas de microfibra son más higiénicas que las tradicionales, y se nota en el tacto mismo. De hecho, el certificado OEKO-TEX de nuestras tintas garantiza que no contienen sustancias nocivas para el ser humano, ni siquiera para los bebés.
    • Materiales sintéticos

      La gente suele pensar que la microfibra sintética, como el poliéster, no es ecológica. Sin embargo, si el poliéster es reciclado (rPET), es más sostenible que otros materiales. Su proceso de producción tiene un menor impacto en el planeta ya que se reutilizan residuos en vez de crear nuevos.

      ¿Qué más?

      · Ayuda a alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

      · Genera un 54% menos de emisiones de CO2 frente al poliéster convencional.

      · Requiere un 70% menos de energia y mucha menos agua para producirlo.

      · Es una forma de evitar que los plásticos vayan a parar a los vertederos.

      · Está fabricado con residuos materiales, por lo que reduce nuestra dependencia del petróleo.

    • Microplásticos

      Sabemos que existe un problema con los microplásticos y sus efectos en los organismos y ecosistemas. Sin embargo, sólo un 35% de los microplásticos presentes en el océano proceden del proceso de lavado de la ropa sintética. Por eso, aunque la cantidad que liberan nuestras toallas durante sus primeros lavados no es considerable, recomendamos utilizar programas cortos y utilizarlas más de una vez antes de lavarlas.
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