• Expertos en microfibra desde hace décadas, enseguida supimos que uno de nuestros productos estrella serían las toallas.

    Encontramos la mejor receta de microfibra para crear toallas sostenibles súper absorbentes y duraderas. Nuestras propias toallas Arpe cobraron vida bajo el nombre de TUVAs al principio, diseñadas y creadas internamente.

    A lo largo de los años, nunca dejamos de hacer toallas, pero sí perdimos el foco en nuestra TUVA. Hasta ahora. No podíamos renunciar a nuestra identidad ni valores, y nuestras toallas de microfibra eran el fiel reflejo de ellos. Así que nos reunimos como equipo y decidimos reinventar nuestras obras maestras y presentar, al mundo, nuevas toallas Arpe.

Nuestras toallas están fabricadas con la microfibra más suave hecha de botellas rPET post-consumo.

El tejido está cuidadosamente elegido para que sean más resistentes, absorbentes, de secado rápido e higiénicas que las toallas tradicionales, cuidando del planeta como nadie. ¡Sí, así es! ¡La microfibra puede ser súper suave, súper absorbente y súper sostenible! De hecho, usar tejidos sintéticos y reciclados es una elección. Así evitamos producir nuevos recursos y fibras naturales que necesitan campos para crecer. Ya hay demasiados residuos en el mundo como para crear más en lugar de reutilizarlos.
  • La forma en que se fabrican nuestras toallas reduce su impacto en el planeta.

    · Fabricadas con microfibra procedente de botellas de plástico recicladas.
    · Impresas digitalmente con tintas certificadas OEKO-TEX.
    · Monomateriales, recicladas y reciclables en su totalidad cuando ya no se puedan usar más.
    · Producidas en casa, internamente por nuestro equipo y en nuestra fábrica en Arenys de Munt que funciona con paneles solares.

    Nuestros certificados 
  • Hemos medido la huella de carbono de nuestra toalla y la comparamos con una toalla tradicional del mismo tamaño. Nuestras toallas..

    · Reducen sus emisiones de CO2 en un 76%
    · Ahorran un 58% en uso de energía
    · Ahorran un 55% en uso de agua
    · Usan un 40% menos de jabón
    · Ocupan un 70 % menos de volumen

    Análisis del ciclo de vida 
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